RÉGIMEN DE GOBERNANZA Y CONFLICTIVIDAD

La causa de la extendida y creciente conflictividad nacional radica en un régimen de gobierno que es incapaz de satisfacer las demandas sociales y económicas de la población.

Sin poder ejercer a plenitud la libertad de organización, de expresión, de propiedad, la iniciativa económica y otras, la nación estará condenada a continuar su espiral negativa y hundirse, aun más de lo que ya lo está, en el retraso y la pobreza.

Por esa razón el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) asegura que mientras no se produzca un cambio de ese régimen de gobierno no podrán liberarse las fuerzas productivas, los recursos y el talento de toda la población para la producción de riquezas y la prosperidad de la nación. No es suficiente trabajar solamente para denunciar las violaciones de los derechos y libertades ciudadanas si no se trabaja de manera paralela y complementaria para cambiar el régimen que las engendra.

Aun si muchos ciudadanos no siempre ven el nexo entre lo político y las angustias de su miseria cotidiana, o si temen confrontar directamente al gobierno en esa esfera sensible, pueden aprender el arte de organizarse, presionar y ganar batallas aisladas al estado totalitario en los terrenos económico, social y cultural. La sumatoria de esas victorias aisladas generará mejores condiciones para poder plantearse metas superiores. Nada resulta más contagioso que el entusiasmo colectivo que inspira la victoria sobre los opresores en cualquier esfera.

Dicho de otra manera. si muchas personas ven la posibilidad de enfrascarse en una lucha para cambiar al país como excesivamente riesgosa, llena de incertidumbres y sin un resultado inmediato, sí están dispuestos a involucrarse por resolver un problema de la vida cotidiana. En este semestre varias personas y grupos han demostrado que pueden desafiar los abusos de poder en asuntos puntuales que afectan su existencia.

COMPORTAMIENTO DE LA CONFLICTIVIDAD

Varios conflictos, hasta ahora latentes, han sido visibilizados –algunos incluso ganados–  a través de reclamos públicos colectivos.

Un rasgo singular en este período ha sido la disposición de resistencia y protesta de diversos grupos ciudadanos que ha permitido sacar varios conflictos de un estado latente –durante el cual las personas se quejan en pequeños círculos o desde el anonimato, pero no se movilizan ni expresan públicamente su descontento– al estado de conflictos visibles. Este comportamiento se ha incrementado bajo la represión y creciente desilusión respecto de la administración de Miguel Díaz Canel.

Algunos de esos conflictos, que llevaban meses y años sin resolverse, fueron ganados en aquellos casos en que los demandantes no permitieron ser apaciguados con nuevas promesas para que pospusieran sus protestas.  En otros, el estado ha tenido que comenzar a moverse para darle respuesta.

A continuación algunos ejemplos:

Médicos en el Exterior

Las protestas comenzaron por aquellos galenos que decidieron abandonar su silencio y se organizaron en una plataforma llamada No Somos Desertores. Estos médicos demandaron, pública e internacionalmente, para que el gobierno cubano cumpla con el Artículo13 de la Carta de los Derechos Humanos que reconoce el derecho a salir y entrar libremente al país de nacimiento. Esta campaña desenmascaró en el exterior la violación sustantiva del derecho de acceder a su país.

Otros dos grupos –que habían prestado servicios en Brasil y en Venezuela– decidieron ir incluso más allá y reclamaron una compensación multimillonaria poniendo una querella legal, por daños y perjuicios,  a la Organización Panamericana de la Salud y a la empresa de petróleos venezolanos PDVSA. Ambas instituciones han sido mediadoras y cómplices en el tráfico humano de esclavos profesionales para beneficio de los partidos gobernantes en Cuba, Brasil y Venezuela.

La decisión del nuevo gobierno brasileño de detener su complicidad con ese esquema de explotación fue un rudo golpe económico, político e ideológico para el gobierno cubano. La retirada precipitada de los médicos cubanos de aquel país parece un Dunkerque médico -han quedado sin evacuarse muchos más médicos de los que reconoce el gobierno-, pero sin el valor moral que tuvo aquella costosa operación.

En estos tres casos los médicos han decidido abandonar la sumisión y enfrentarse por diversas vías al estado cubano en defensa de sus derechos.

En el próximo semestre se verá la evolución de este conflicto y de su impacto en otros países que tienen convenios similares con Cuba. El gobierno cubano ha sido puesto a la defensiva, ha perdido fuentes de ingreso millonarias y ha visto deteriorada su imagen pública.

Artistas

Victoria parcial. La adopción de un nuevo decreto (#349) que institucionaliza de manera legal la censura de la producción artística y la extiende al ámbito privado no fue recibida de manera resignada por las víctimas que se organizaron dentro y fuera de Cuba contra el Decreto 349. Si bien las protestas de los médicos han tenido por escenario el exterior y las redes sociales, la resistencia a este decreto fascistoide ha tenido incluso más repercusión dentro de Cuba que en otros países aunque ha sido motivo trending en las redes sociales.

La valiente resistencia pública de estos artistas ha permitido que alcanzaran un primer triunfo al tener el gobierno que replegarse –en un movimiento táctico– y decir que por ahora la censura solo se aplicaría en las instituciones estatales.

Transportistas

Victoria inicial. Diversas modalidades de transportistas –taxis, coches y bicicleteros– decidieron organizarse, rechazar las nuevas exigencias estatales, presentar un grupo de demandas y exigirlas mediante una huelga de desaceleración del servicio (bien sea no presentándose a trabajar o excusándose para no recoger pasajeros) convocada para el pasado día 7 de diciembre.

La perspectiva de enfrentar una primera huelga sectorial en un área tan sensible como el transporte hizo que el gobierno enviara el mensaje de que estaba dispuesto a escuchar y negociar soluciones. Mientras tanto puso al servicio de los pasajeros un número significativo de buses asignados a otras instituciones para ocultar la crisis que se presentaría el 7 de diciembre. Después de esa fecha los retiró.

En este campo de nuevo el gobierno proyectó una imagen de debilidad ya que se vio obligado a tomar medidas de urgencia, reconocer la existencia de las demandas de los transportistas, suspender la aplicación de las regulaciones que dieron motivo a esta resistencia  y prometer que dialogaría con ellos en enero.

Insalubridad

El rápido deterioro de situaciones ya críticas de insalubridad tales como la ausencia de un sistema adecuado para la recolección de basuras, los salideros de las aguas albañales y su infiltración en las tuberías y fuentes de agua potable, los criaderos de mosquitos, ratones y otros vectores de enfermedades que dan origen a la compleja situación epidemiológica que vive el país con enfermedades como el Zica y el dengue hemorrágico, han puesto a grupos de vecinos ante situaciones existenciales extremas en las que han perdido el miedo a cualquier represión por organizarse y hacer públicas sus demandas.

El Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) ha recibido informes de al menos tres casos –dos de ellos ya plenamente exitosos– en que los vecinos de localidades en Villa Clara y Camagüey, que habían protestado por muchos meses situaciones de este tipo sin recibir respuesta, lograron sus propósitos.

Victoria completa. Ante la protesta colectiva y pública de los afectados, dos casos fueron resueltos por el estado en 24 horas después de excusarse diciendo que llevaría años poder abordarlos.

Victoria parcial. En el tercer caso, después de haber recibido durante meses promesas incumplidas al nivel del delegado de circunscripción, las instituciones centrales del estado (Asamblea Nacional, Acueducto, Ministerio de Salud Pública) se han involucrado en el tema y comprometido a darle solución.

Vivienda

Victoria total. Unas doscientas casas en la zona de Canímar,  Matanzas, habían sido marcadas para desalojo y derrumbe inapelable, según se comunicó a sus pobladores que llevaban más de dos décadas en ese sitio y habían ya levantado hogares construidos de mampostería.  Estos, lejos de resignarse a irse a vivir a un albergue colectivo del que sabían no saldrían nunca, decidieron entablar una lucha colectiva. Suscribieron todos, con asesoría legal, su protesta y tomaron la resolución de no permitir pasivamente que fuesen desalojados.

Las autoridades tuvieron que ceder, reconocer su status legal en sus actuales viviendas y ofrecerles apartamentos nuevos que aceptarían después de inspeccionarlos.

Trabajadores por cuenta propia

Victoria significativa aunque incompleta. Si la primera ley de Fidel Castro suscrita en 1959 fue la Reforma Agraria, la primera suscrita por Díaz Canel fue el Decreto 349 junto a una serie de nuevas regulaciones dirigidas a impedir el crecimiento del sector cuentapropista. Si alguien quiso poner una vez más la esperanza en que bajo este nuevo administrador podría abrirse una nueva etapa caracterizada por la flexibilización del régimen de gobernanza, Díaz Canel lo sacó bien pronto de su error.

Las regulaciones anunciadas trajeron una reacción inmediata entre los cuentapropistas. Unos devolvieron sus licencias y otros decidieron juntarse en una asociación de pequeños y medianos empresarios para definir y promover sus intereses.

El gobierno decidió recular parcialmente y ganar tiempo modificando sus disposiciones iniciales del siguiente modo.

Las personas naturales pueden ser autorizadas a ejercer más de una actividad, siempre que cumplan lo regulado para el ejercicio del trabajo por cuenta propia.

No obstante, el cuentapropista tiene que participar cotidianamente en su negocio, mientras que la prohibición se aplicará en aquellas labores que por su naturaleza no pueden ejecutarse en el mismo espacio de tiempo, aclaró González.

En segundo lugar, se elimina el límite de 50 capacidades en las actividades de servicio gastronómico en cafetería, en restaurante, y en la de bar y recreación.

La  tercera modificación reduce de tres a dos cuotas mensuales tributarias la cuantía del saldo mínimo que debe mantener la cuenta bancaria fiscal, a abrirse en CUP, por los titulares de licencias en las seis actividades obligadas a ello. Además, se incrementa de un 20% a un 35% el fondo de efectivo para pagos menores e imprevistos no obligado a depositar en dicha cuenta bancaria fiscal.

Un cuarto cambio, en la actividad panadero-dulcero, el Gobierno decidió permitir la venta de bebidas no alcohólicas (incluyendo la cerveza).

Desde el 7 de diciembre se comenzó a otorgar nuevas autorizaciones en 26 de las 27 actividades que estaban suspendidas.

OBSERVACIONES SOBRE LA GESTIÓN ESTATAL DE CONFLICTOS: REPRESIÓN / APACIGUAMIENTO / CONCESIONES

La conflictividad nacional ha continuado incrementándose durante el pasado semestre. En particular esto ocurre en las siguientes áreas claves de la vida cotidiana: costo de la vida, transporte, insalubridad, alimentación, salud pública y vivienda.

Las limitadas victorias –parciales o temporales- obtenidas por distintos grupos de ciudadanos no podrían ser extendidas a la sociedad en general sin introducir algunos cambios sustantivos en el régimen socioeconómico. El estado cubano puede hacer alguna concesión puntual como fue por ejemplo  movilizarse y en 24 horas realizar el arreglo urgente de una fosa desbordada de la que no se había ocupado durante meses. Sin embargo carece de recursos para aportar esa solución de manera masiva e inmediata en todo el país.

Pero, por el momento un cambio del régimen económico y de gestión social no parece estar en sus planes.

Por ahora la gestión estatal de la conflictividad nacional es una combinación de métodos represivos (empleados al inicio contra los artistas), tácticas de apaciguamiento (“se ha elevado su caso a niveles superiores y deben esperar respuesta”) y concesiones que sean puntuales (taxistas), reversibles (suspensión temporal de la aplicación de una parte de las disposiciones del Decreto 349) y limitadas (suspensión de algunas de las más irritantes de las nuevas regulaciones contra el sector cuentapropista). 

El gobierno –sea el de Fidel, Raúl o el de Díaz Canel- es incapaz de gestionar conflictos de manera exitosa porque se lo impide el mismo régimen de gobernanza que ha implantado y que se niega a transformar de forma significativa hasta ahora.

El actual régimen de dirección no contempla instituciones capaces de gestionar la conflictividad por medio del diálogo sostenido con los actores sociales afectados. Esto lo hace vulnerable a que, bajo ciertas circunstancias, cualquier incidente se transforme rápidamente en una crisis de envergadura.

En resumen: la mayor debilidad del gobierno es el régimen que administra con pocos cambios sustantivos desde el pasado siglo.

GESTIÓN CIUDADANA DE CONFLICTOS: LECCIONES APRENDIDAS

En este semestre se han puesto de manifiesto diversas maneras ciudadanas de responder a los conflictos en los que están involucrados. Entre ellas puede distinguirse el uso de los siguientes tres modelos para asumir sus demandas.

  1. La queja personal y privada, a veces acompañada de alguna solicitud al estado.

Lamentablemente esta ha sido y es todavía el más extendido modelo de conducta ciudadana frente a los conflictos que lo aquejan.  Las personas se lamentan o protestan en el círculo de amigos o incluso en un lugar donde su identidad no es revelada (ie, en taxis, paradas de buses, etc.). En ocasiones llegan a expresar sus “solicitudes” al estado, sean escritas o verbales, por medio del delegado local del Poder Popular y quizás a través de alguna organización como el propio PCC.

Esta manera de proceder expresa por una parte que solo el estado puede resolver los problemas –ya que no se le exige que desbloquee las soluciones privadas– y no concibe que la ciudadanía pueda asumir otro camino que el encaminamiento burocrático –sin protesta pública- de sus súplicas al gobierno.

El gobierno se beneficia e incluso fomenta esta actitud para apaciguar sin necesidad de reprimir ni resolver los problemas. Su consigna es: usted tiene el derecho de quejarse en el momento adecuado, en el lugar adecuado y del modo adecuado.  Esa consigna incluye un mensaje subliminal complementario: y luego espere con paciencia y sin hacer nada a que nosotros juzguemos si procede o no resolver su problema y le informemos cuándo creemos que se le podría dar solución.

Un ejemplo palpable del modo en que el gobierno ha sido exitoso en inculcar esta mentalidad es el de las decenas de miles de personas que siguen mal viviendo en albergues colectivos por décadas mientras continúan esperando que la solución a su dramática situación “caiga de arriba”.

  1. La oposición política frontal al gobierno y al régimen o sistema culpable de la situación.

Esta postura es asumida por grupos minoritarios en relación con la población general. Son varias las razones por las que no ha logrado involucrar de manera masiva a la población:

  •  la meta –derribar al gobierno y cambiar su régimen– es demasiado amplia,
  • la censura que impide a esos grupos difundir sus mensajes de manera directa a la población,
  • el costo personal del enfrentamiento político frontal al gobierno resulta inmediato y considerable,
  • la posibilidad de éxito de esa causa general no se perfila a corto plazo con nitidez,
  • esa lucha no promete una mejoría inmediata a las necesidades o condiciones de vida de quienes se enfrasquen en ella sino después de que triunfe la causa del cambio político,
  • las personas no saben con exactitud cuál sería la política social y económica del nuevo sistema de gobierno que eventualmente  remplazaría al comunista y cuál sería su impacto a corto plazo (negativo, nulo o positivo) que traería en su vida personal cotidiana.

A esas razones habría que agregar la extendida percepción entre la población de que casi todos esos grupos de oposición están infiltrados por el aparato de contrainteligencia del régimen por lo que arrimarse a ellos supone ponerse de inmediato en la mira de la represión, la cual se dispensa con crueldad incluso sobre las familias de los activistas.

  1. La movilización de grupos ciudadanos que se organizan para presentar sus demandas de forma colectiva para presionar por demandas sociales, económicas y culturales directamente relacionadas con su vida inmediata.

Esta es, como se ha reflejado en punto II de este análisis semestral, la tendencia que más rápidamente ha crecido a lo largo de 2018, particularmente en la segunda mitad del año.

TENDENCIAS A OBSERVAR EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2019

  • Comportamiento de la población ante el fraude del referéndum constitucional en febrero de 2019.
  • Evolución del pulso entre la sociedad civil y el estado totalitario. Potencial de crecimiento del modelo ciudadano de gestión de conflictos que se basa en la organización colectiva, la demanda pública y la exigencia –usando métodos de protesta y lucha no violentos- de modificaciones al régimen para que se abra espacio a soluciones privadas o mixtas de los problemas que aquejan a la población.
  • Desarrollo e impactos, nacionales e internacionales, del conflicto de los médicos y otros profesionales con las condiciones de moderna esclavitud de sus contratos de trabajo en el exterior.
  • Capacidad de retomar la iniciativa y seguir sosteniendo las demandas más amplias en defensa de sus derechos por parte del movimiento contra el Decreto 349, de los transportistas y de los cuentapropistas.