De conflictos latentes a conflictos visibles

Durante el mes de agosto se ha hecho aun más visible el conflicto latente entre los jóvenes creadores y el régimen de control y censura estatal.

Una nueva generación de artistas ya no se resigna a seguir sufriendo en silencio las limitaciones para trabajar libremente y sin miedo a sufrir represalias. Se oponen, ahora de manera visible, a que el estado intensifique aún más la censura con el nuevo Decreto 349.

Artistas cubanos han expuesto a la luz pública con múltiples acciones de resistencia civil no solo la naturaleza extrema de esa nueva regulación, sino el sistema totalitario de regimentación de las actividades creativas que ha gobernado la producción cultural hasta hoy.

RESUMEN ESTADÍSTICO

Las noticias del mes de agosto (ver Reportes Semanales) reflejan la continuada vigencia de conflictos de diferente naturaleza (económicos, sociales, culturales y políticos) entre los intereses de la población y el régimen de gobierno, estatizado y autoritario, que rige en el país.

No todos esos conflictos latentes se hacen visibles. Para que ello suceda se requiere que los ciudadanos organicen la resistencia civil en defensa de sus intereses de manera pública. Solo de ese modo pueden contar con la solidaridad que su situación puede provocar en otros sectores de población que atraviesen situaciones semejantes o se identifiquen con su situación.

Hemos seleccionado 16 informaciones que reflejan la existencia, latente o visible (expresada en acciones de resistencia civil) de diversos conflictos, de las cuales 6 son culturales, 4 económicas, 3 sociales y 3 políticas.

TENDENCIAS DEL MES

Culturales: Resistencia civil del sector cultural por la nueva Ley 349. Este mes han elevado una carta pública al Consejo de Estado, han puesto en escena una obra teatral sobre el tema y han creado y distribuido una canción protesta al respecto.

Sociales: Distintos sectores sociales han visibilizado sus conflictos con el estado cubano en agosto. Los médicos cubanos que escaparon de las “misiones” en el exterior han dado nuevos pasos para protestar ante organizaciones internacionales las arbitrarias sanciones que le niegan ingresar al país de su nacimiento. Un caserío en Holguín al que el estado ha dejado sin conexión eléctrica tomó la iniciativa de engancharse a la red pública cuando sus demandas fueron ignoradas. El despliegue represivo en su contra no parece haberlos disuadido de continuar su lucha.  

Económicas: El conflicto con los transportistas privados se acentuó en agosto con el decomiso estatal de 21 vehículos (bicitaxis) en el reparto La Güinera,  enArroyo Naranjo, Ciudad Habana. Los transportistas no solo han hecho una protesta y demanda pública al gobierno local, sino que lograron que se solidarizaran vecinos que suscribieron sus exigencias y  protesta escrita.

Políticas: La tradicional represión política contra los opositores, periodistas independientes y organizaciones pro democracia, se mantuvo activa a lo largo de agosto. Sin embargo, este mes se destacaron las protestas públicas provenientes de familiares de dos personas que este mes han muerto en prisión, estando bajo custodia de sus carceleros.

 COMENTARIOS DEL MES

  1. Desde hacía algún tiempo no se percibía en Cuba una voluntad de resistencia organizada del sector cultural contra el régimen de censura y control que ha pesado sobre ella desde 1959 y viene empeorando desde entonces. El Decreto 349 ha catalizado el malestar del sector y ha hecho visible el conflicto cultural latente que existe desde hace décadas entre el estado y la creatividad en ese campo.
  2. Por otro lado, en este mes se ha dado a conocer la existencia de un grave conflicto social –conectado con la cultura nacional– que se expresa en el déficit de más de 10,000 maestros para cubrir el nuevo curso escolar. Las absurdas políticas salariales han provocado el éxodo de maestros hacia otras actividades mejor remuneradas. La reacción del gobierno –en este problema como en todo– es mantener las apariencias de normalidad contratando a personas no capacitadas para confiarles la delicada tarea de formar e instruir a esos alumnos. El impacto que estas teatralidades tendrán en descalificar el capital humano nacional será terrible al mediano plazo. Pero ni maestros, padres, o alumnos han interiorizado hasta ahora que no deben aceptar ese desastre como un destino inevitable sobre el que no tienen control. Es hora de que se organicen, formulen sus demandas y movilicen a la opinión pública en su apoyo como ya hacen los artistas frente al Decreto 349.
  3. El despliegue inusitado de fuerzas militares, con armas y perros, para desconectar de la red eléctrica a un caserío de pobrísimos y tranquilos habitantes en la provincia de Holguín pone de relieve la intranquilidad de las autoridades y su negativa lectura de “la realidad operativa”. Los lugareños proclaman que seguirán reconectándose cada vez que los desconecten. Su declaración pública a la prensa independiente de que no piensan ceder en este tema vital para su vida cotidiana es un primer paso en la visibilización de este conflicto.
  4. Los actuales intentos de desalojo de una comunidad de 150 viviendas que existe hace 17 años en la provincia de Matanzas han provocado el infarto de uno de sus habitantes y la renuncia del presidente del CDR en protesta por esa decisión. Sus habitantes han recorrido todos los caminos “establecidos” para expresar su inconformidad pero las autoridades los “pelotean” de unos a otros hasta enviarlos al lugar inicial sin darles respuesta. La prensa oficial se negó a recoger la historia. Su conflicto con el estado ha permanecido invisible hasta ahora que el periodismo independiente lo ha expuesto a la opinión pública. ¿Seguirán firmes las personas afectadas en exponer sus demandas a otros ciudadanos para buscar su apoyo o se conformaran con ver sus viviendas derribadas y marchar a un albergue colectivo?

CONCLUSIONES

  1. El gobierno cubano sigue –ahora bajo el presidente designado Miguel Díaz Canel– dedicado a la retórica “constitucionalista” nacional y las operaciones de desinformación para la proyección de una imagen positiva externa mientras descuida de los múltiples focos de conflicto latentes a lo largo de toda la isla.
  2. La desidia del gobierno respecto a los conflictos existentes parte de una lectura arrogante de la realidad según la cual la población debe aguardar por las soluciones gubernamentales aun si ellas demoran años en formularse o si se hacen impracticables por la escasez de recursos para acometerlas.
  3. La capacidad material del estado para satisfacer demandas populares es sumamente limitada dentro del esquema totalitario vigente y no hay disposición de reformar a fondo ese sistema de gobierno, por lo que el único recurso del gobierno es reprimir la inconformidad ciudadana.
  4. Dada la alta conflictividad nacional por el agravamiento objetivo de los conflictos latentes –aun si todavía no se hacen visibles- la lectura de la llamada “situación operativa” del Ministerio del Interior se inclina por la negatividad, la sobre actuación y el uso innecesario de la fuerza policial. Con ello solo exacerban aún más lo conflictos latentes y los inclinan a transformarse en conflictos visibles al provocar protestas ciudadanas públicas de los afectados.

GLOSARIO MÍNIMO

Conflicto. Es una situación en la que existe una contradicción entre los intereses de dos o más partes (o ellas creen que ese es el caso). Los conflictos pueden ser políticos, culturales, económicos, sociales, etc.

Conflicto primario y secundario. Los conflictos primarios son aquellos que se considera son la raíz principal de otros, considerados conflictos secundarios, porque estos últimos podrían resolverse si se les diera solución al conflicto principal. En el caso de Cuba el conflicto primario es el que existe entre el régimen de gobernanza vigente y las necesidades e intereses de la mayoría de los ciudadanos que se ven afectados por aquel.

Conflicto latente y conflicto visible. Los conflictos latentes son aquellos que existen pero su presencia o relevancia pasan inadvertidas para la opinión pública porque los afectados no toman iniciativas para denunciarlos, bien por estar resignados a su suerte o por tener escasa confianza en poder lograr sus objetivos. Los conflictos latentes se transforman en visibles cuando los afectados se organizan, protestan, formulan demandas públicas y movilizan a otros ciudadanos en la defensa de sus intereses. Solo de ese modo pueden ganarse de manera favorable para las víctimas. Por esa razón la principal tarea de los activistas es transformar los conflictos latentes en visibles .

Actores principales de un conflicto. Son aquellos cuyas necesidades e intereses directos son contradictorios (o así creen ellos que es el caso) y son quienes más pueden incidir en encontrar la solución del problema que los enfrenta. En el caso cubano los actores principales en conflicto son los integrantes de una elite de poder privilegiada de no más de 100 familias y aquella parte de la ciudadanía que ha decidido organizarse para proteger sus intereses.

Poder.  Es la capacidad que tiene una parte de hacer que la otra se someta o actúe según convenga al poderoso. En el caso de Cuba el poder lo tiene un grupo reducido de personas que realmente “manda” (la elite de poder) mientras que los funcionarios del gobierno “administran” el país según los deseos de aquellos.

Gobierno. Es el conjunto de funcionarios que administra e implementa las políticas que se corresponden con el régimen de gobernanza (sistema de gobierno) vigente.

Régimen de gobernanza.  Es el conjunto de instituciones, leyes, normas y valores que rigen un sistema de gobierno que favorece a los que tienen el poder.

Resistencia civil no violenta. Son métodos no violentos de persuasión y protesta, de no-cooperación social, económica o política; y otras acciones. Muchas veces se confunde la resistencia civil exclusivamente con la protesta pública. Pero Gene Sharp,  el reconocido autor de libros de métodos de lucha no violenta, ha identificado 198 métodos de acción no violenta, que van desde portar símbolos, interpretación de piezas de teatro y música hasta peticiones masivas, boicots económicos, huelgas, ocupación de espacios haciendo sentadas o creación de mercados alternativos.

Conflictos y derechos humanos: enfoques complementarios

La realidad cubana puede analizarse desde diversos ángulos. Uno de ellos es el de las violaciones a los derechos humanos. Otro es el del análisis de los conflictos al interior de la sociedad cubana.

Enfoques complementarios

Son perspectivas diferentes pero no excluyentes, sino complementarias. La primera ha desarrollado una cultura de monitoreo y denuncia, nacional e internacional, de las violaciones y los represores La segunda fomenta una cultura de movilización y resistencia civil no violenta ante la injusticia cotidiana.

Denunciar el masivo déficit y deterioro de las viviendas pone de relieve un derecho humano –social– violado, pero eso es aún insuficiente. No es el ministerio de la construcción el culpable de no “darles casa”, sino el obsoleto régimen estatista de control de la vivienda conjugado con el bloqueo al desarrollo de las empresas constructoras privadas. Sin movilizarse para demandar poner fin al primero y liberar al segundo cada vez habrá menos viviendas disponibles.

No se trata solo de denunciar, quejarse o pedir a las autoridades ser atendidos. Eso es una primera fase que siempre debe recorrerse por los caminos establecidos.

El asunto es comprender que ese lento y enredado laberinto burocrático no fue concebido como un mecanismo de negociación y corrección para superar atropellos y deficiencias del estado, sino como herramienta para apaciguar y desmovilizar protestas convenciendo a los afectados de que nunca llega a resolverse nada con ellas.

Es por eso que una vez cumplido el expediente de presentar formalmente las exigencias los afectados deben pasar a una segunda fase que se caracterice por la movilización de amplios colectivos –que junte a los directamente afectados con otros solidarios a sus demandas– que exijan de manera visible –pública– la solución de los problemas planteados.

La segunda fase no es el abandono de toda conversación con los funcionarios sino su continuación, pero haciendo uso simultáneo de técnicas de negociación y de resistencia civil no violenta hasta obtener lo que realmente se necesita, no las acostumbradas excusas, sino las soluciones reales al problema planteado.

La lucha por la vivienda, los alimentos, el agua, transporte, los salarios, libertad de empresa, acceso a internet está dirigida a la transformación del actual régimen de gobierno –sus instituciones, leyes y normas– que es lo que bloquea cualquier posibilidad de mejora en esas áreas.

El obsoleto sistema totalitario y estatista que todavía rige el funcionamiento del país es la madre de casi todos los conflictos y violaciones de derechos humanos que hoy ocurren en Cuba.